lunes, 1 de febrero de 2010

Soñar bajo tus ojos

Dèjame soñar bajo tus ojos
esta calle y esta ausencia despiertan verdades dormidas.
Mi paso expectante incita a los fantasmas
juzgar como un fantoche mi marcha hacia el edèn.
Huelo al ir llegando una jaurìa de perros
ladrarle a mi memoria con rantifusa altivez.
Espanto insobornable de una carcajada,
sombra del que espera enamorarte bien.
Si amarte fue tan hondo, tan profundo y lascivo
¿Por què desvanecerme hecho un paria en un andèn?
Te veo, circular, entre el humo dormida y no despertar despuès.
El tiempo, siempre el tiempo horadando la huella
el rastro y los enigmas de aquello que pasò.
Mejor seguir soñando, total no cuesta nada,
y en esta vida rara, soñar es lucidez.

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